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LA HIJA DE PU

Inicio con este artículo una serie de semblanzas sobre iconos del mundo gay, mitos y monstruos que conforman nuestro imaginario contemporáneo. La primera semblanza quiero dedicársela a PU.

La periodista Pilar Urbano

PU son las iniciales de la numeraria de élite del Opus Dei Pilar Urbano. PU es periodista de raza, pluma de acero y colmillo afilado, pero su corazón está entumecido por manguerazos de agua fría y punzadas de cilicio. Como numeraria del Opus, PU no se puede casar, no puede mantener relaciones sexuales y debe obedecer todo aquello que le indiquen sus superiores, siempre hombres con sotana de la cabeza a los pies. Ad maiorem (Opus) Dei Gloriam.

En el año 2008 puso en un brete  a la monarquía al publicar en un libro sobre la Reina las opiniones de ésta contrarias al matrimonio homosexual. En aquella ocasión Sofía informó a PU de que “Si estas personas quieren vivir juntas, vestirse de novios y casarse, pueden estar en su derecho, o no, según las leyes de su país: pero que a eso no le llamen matrimonio, porque no lo es. (…) Puedo comprender, aceptar y respetar que haya personas con otra tendencia sexual, pero ¿que se sientan orgullosos por ser gays? ¿Que se suban a una carroza y salgan en manifestaciones? Si todos los que no somos gays saliéramos en manifestación… colapsaríamos el tráfico”  

Hasta ahí, puro periodismo. Pero PU es una señora terriblemente homófoba. Las palabras de PU acerca de la homosexualidad destilan odio, rencor, dureza, desconocimiento y falta de caridad. En 1994 escribió el artículo más vejatorio que se recuerda en la historia de España contra la futura ley de parejas de hecho que acabaría concediendo los primeros derechos a las uniones homosexuales. “Van por la pela –escribió-. Se trata de generar derechos: una pensión de viuda para un maricón fiel hasta la muerte; una mensualidad indemnizatoria para la cónyuge machihembra abandonada por el cónyuge marimacho; la herencia del sarasa rico, recomido de sida…” “Dos homosexuales podrán ser un par, por aquello de ser dos, como las alpargatas. Pero nunca serán una pareja. Ni siquiera una yunta. Y por supuesto, jamás un matrimonio”. “Sería perverso y pervertidor que un niño, que una niña, se criase en el ambiente enrarecido, enfermizo, deformante, vicioso y tarado de un par de maricones o de lesbianas que fingen ser lo que no son, hacer lo que no hacen y dar lo que no tienen. No hay ni leyes, ni tribunales capaces de trasvestir a una hembra en un padre o a un macho en una madre

Las palabras de PU del 94 han quedado para siempre en las hemerotecas. Entonces la homofobia no era delito. Pero ella no recula. Bayoneta en ristre, sigue sin enmendalla y le quita importancia a sus groseras descalificaciones. No es lo que haya publicado, sino la soberbia de quien no se apea del burro y  sigue emperrada en mantener abierta la herida. No saber pedir perdón y rectificar. Erre que erre, como los borricos de noria que tanto gustan en (su) casa. Falta de delicadeza, de tacto, de humanidad. PU ha oído hablar hasta la saciedad del amor de Dios y la caridad cristiana en meditaciones perfumadas de incienso al ritmo gregoriano del Pange Lingua Gloriosi. Pero no parece que las haya interiorizado adecuadamente. ¿Soberbia de virgen necia? Puede ser: PU no ha tenido una hija, quien seguramente habría ablandado su corazón de piedra y matizado su sectarismo. Pero, si la hubiera tenido, sin duda, sería una gran hija de PU.

(A continuación las declaraciones que efectuó en el año 2008 quitándole hierro a sus declaraciones homófobas.)

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IN MEMORIAM JAMEY RODEMEYER (II)

EL SEPTIEMBRE NEGRO DEL AÑO 2010

La muerte de cuatro adolescentes cambia la conciencia del paísCuando Lady Gaga envió el twitter al que hacía referencia en el pasado post no jugaba del todo limpio. Sabía que Obama había declarado que este tipo de cosas no deberían suceder en Norteamérica, convirtiéndose en el primer presidente que  dirigía una alocución explícita al colectivo de adolescentes homosexuales acosados: “Quiero deciros que no estáis solos. No habéis hecho nada malo. No merecéis ser objeto de acoso. Os espera un mundo nuevo lleno de posibilidades. Hay gente que os ama tal y como sois…Vuestras diferencias son fuente de orgullo, de fuerza” “Es muy probable que en el futuro contribuyáis a luchar contra la discriminación. No únicamente la discriminación contra gays, lesbianas, bisexuales y transexuales. Toda forma de discriminación.”

El mensaje se enmarcaba dentro del septiembre negro de 2010, donde varios adolescentes, en el mismo mes, acababan violentamente con su vida para evitar las burlas y humillaciones a las que eran sometidos a causa de su condición sexual. Germinaba una nueva conciencia sobre un fenómeno en parte antiguo, en parte novedoso que mezclaba acoso escolar puro y duro, mass media, internet, adolescentes y suicidios. La última pieza del puzle estaría formada por el efecto conseguido a través de la implicación de artistas, políticos y ciudadanía en general. Como decía Barack Obama al inicio del discurso: “Como todos vosotros, estoy conmocionado y apenado por la muerte de varios adolescentes acosados y machacados por su homosexualidad y que acabaron quitándose la vida. Esto no debería suceder en nuestro país. Debemos acabar con la creencia de que el acoso es un ritual iniciático “normal”, algo que hay que pasar de modo inevitable.” Podéis ver a continuación sus palabras íntegras, o bien seguir leyendo.

CUATRO HISTORIAS PARA LA REFLEXIÓN

Tyler Clementi estudiaba en la Universidad de Rutgers. Tenía dieciocho años cuando saltó al vacío desde el puente de George Washington y cayó al río Hudson. Los que lo conocían afirman que era un auténtico virtuoso del violín. Hubiera llegado muy lejos como músico. Una noche su compañero de dormitorio y una amiga suya dejaron una webcam encendida, le grabaron mientras tenía sexo con otro chico y pusieron las imágenes en internet. No soportó la vergüenza y humillación de esta exposición de su intimidad y se quitó la vida.

Billy Lucas tenía 15 años y estudiaba en el instituto de Greensburg, en Indiana. Sólo hacía unas semanas que había comenzado el curso escolar, pero no podía más. Era constantemente amenazado con que le iban a golpear. Se colgó en el granero de la casa familiar. Sus amigos hicieron una página en Facebook para conmemorar su muerte, y los testimonios de quienes le conocían no tardaron en ir evidenciando el calvario que había padecido por ser gay. Pronto hubo que limpiar la página de Facebook, quitándole los yerbajos virtuales que crecían en su página. Comentarios de odio y desprecio aparecían día tras día mezcladas con los sentimientos de dolor de familiares, de amigos y de desconocidos conmovidos por la historia. Quien lo desee aún puede dejar sus condolencias en la página conmemorativa que abrieron su allegados en Facebook.

Seth Walsh, fallecido cuando tenía sólo trece años de vida

Seth Wash tenía trece años. También era constantemente agredido por sus compañeros de colegio por ser homosexual. Una tarde salió al patio trasero de su casa y se colgó de un árbol. Lo encontraron inconsciente, apenas respiraba y fue trasladado a un hospital donde tardó nueve días en fallecer. Seth era de Techacapi, California. Antes de morir dejó una nota de despedida para sus padres. Su madre dice de él que era un niño creativo y cariñoso. Los niños que lo acosaban lloraron amargamente en su funeral, deseando poder cambiar el final de la historia, arrepentidos de las consecuencias de sus actos.

Asher Brown también tenía trece años. Era de Texas. Al igual que los tres anteriores, sus compañeros se reían de él y de cómo vestía. Se reían del “canijo” y de sus creencias religiosas. Y se mofaban de que fuera gay. Hacía más de un año y medio que los padres habían denunciado esta situación en el colegio, el instituto de enseñanza secundaria de Hamilton en Houston. El instituto se había caracterizado por su absoluta pasividad ante el problema. El padre de Asher guardaba un revólver Beretta de nueve milímetros en una estantería. Fue el que empleó el niño para acabar con su vida de un tiro a bocajarro. El día anterior había salido del armario con un amigo suyo. Ese mismo día otro compañero, en la escuela, le empujó por las escaleras y pateó todos sus libros.

Estas cuatro historias inspiraron la canción “Detengamos esto” (Make It Stop) del grupo de Chicago Rise Against.  La canción  es un homenaje a los niños del septiembre negro. Las imágenes del videoclip reflejan situaciones cotidianas vividas por adolescentes en los institutos y las funestas consecuencias a las que puede conducir. Los norteamericanos empezaron a entender que tenían un problema que requería tomar acciones de modo rápido para ayudar a multitud de adolescentes en todo el país. La reacción no se hizo esperar. La cuento en un próximo post. La letra de la canción podéis verla aquí.

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In memoriam. Jamey Rodemeyer.

Lady Gaga twiteó el pasado 22 de septiembre en un mensaje a sus más de 15 millones de seguidores: “Voy a reunirme con El Presidente y no dejaré de luchar. Esto tiene que acabarse y nuestra generación puede ponerle fin” Y finalmente: “Trend it #MakeALawforJamey”. Era el tercer twitter sobre la muerte de Jamey. Poco después, Ricky Martin incorporaba su propio tweet: ¿Cuántas vidas tenemos que perder para frenar el acoso, el odio, el abuso? #BULLYING #MakeALawForJamey”.

Twitter de Lady Gaga

Algunos de los twitter de Lady Gaga sobre Jamey Rodemeyer

Era el enésimo suicidio de un adolescente homosexual norteamericano. La sociedad está horrorizada desde hace casi un año por la frecuencia con que este tipo de noticias se suceden. En esta ocasión se llamaba Jamey Rodemeyer. Tenía sólo catorce años de edad.

Buffalo es la segunda ciudad del Estado de Nueva York. Cuenta con algo más de 260.000 habitantes y recibe numerosos turistas por su proximidad a las Cataratas del Niágara. En Buffalo es duro ser homosexual e ir al colegio. Más si uno se hace medio famoso por Internet. El acoso a Jamey no se detenía en la escuela. Continuaba por la red. En el muro de Facebook. En los mensajes de odio que recibía en su correo electrónico. Humillar públicamente a alguien por su opción sexual se hace fácil desde el anonimato que proporcionan las redes sociales. Una sola palabra en el muro y puedes destrozar la reputación de alguien.

Contaba con el apoyo de su familia. Según declaró su madre “A Jamey había gente que le acosaba; el resto le adorábamos. No había términos medios”. Su padre ha solicitado públicamente que “el sistema escolar se libere de estos acosadores, que están por todas partes. El acoso debe acabarse“.

Cuatro meses antes, había puesto un vídeo en internet, como parte del proyecto “It gets better” (Esto mejorará). “Soy Jamie de Buffalo, Ny y estoy aquí para deciros que mañana será mejor. Me llaman gordo mariquita, y la gente me enviaba mensajes diciendo que los gays se van al infierno. Estoy aquí para deciros que todo mañana será mejor” “Lady Gaga me ha hecho tan feliz al hacerme saber que he nacido así”.

Duele ver el vídeo que él mismo grabó y colgó en Internet meses antes de quitarse la vida. Parecía estar ganando la batalla a la intolerancia. Está subtitulado en español. Si youtube lo desactiva, puede hacerse click sobre la imagen y verse directamente desde Youtube.

Pero al final no pudo con la presión, con los insultos, con el aislamiento que le llevaba a no tener amigos chicos, sólo chicas, en el colegio. Acabó quitándose la vida.

Jamie era un fan de Lady Gaga. Su canción “Born this way” le inspiró. La cantaba, como un himno, durante su lucha diaria. Gaga vio su vídeo y le apoyó. El chaval estaba tan emocionado y se sentía tan reconfortado que escribió en rotulador las letras GAGA en un pañuelo y decidió llevarlo consigo siempre. Gaga lloró su muerte por Twitter. Aseguró que se reuniría con Obama y le dedicó emocionada una canción en uno de sus últimos conciertos. “Hemos perdido a un monstruito -que es como llama a sus fans- esta semana y quiero dedicarle esta canción esta noche porque era muy joven. Mirad la pantalla un segundo…”

El fenómeno de suicidios de adolescentes homosexuales en Estados Unidos a causa del acoso que sufren en el colegio llegó casi a epidemia en septiembre del año pasado. Internet aporta nuevas maneras de combatir el aislamiento que puede sufrir un homosexual durante esta etapa tan crítica en el desarrollo de la personalidad. Puede saber que no está sólo, que no es el único, que no es un bicho raro. Pero la red también permite nuevas maneras de acosar y de humillar. Si a eso le añadimos que un chavalito puede hacerse famoso de un día para otro, la mezcla es explosiva. Pero todas estas reflexiones son parte de otro post. Mientras tanto, las muestras de duelo se suceden por parte de más adolescentes, que publican sus vídeos, expresan sus opiniones y retuitean sus condolencias

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